“La Ley d’Hont no es la culpable de la falta de equidad del sistema electoral español”

    El catedrático de la Universitat de València, Jose Manuel Pavía, aboga por revisar las circunscripciones electorales, de forma que todos votos valgan lo mismo, para evitar la desproporcionalidad del sistema actual. El experto en procesos electorales ha intervenido hoy en el Seminario de Economía, Política y Sociedad de CCOO PV.

    08/02/2018.
    El ponente, Jose Manuel Pavía, junto a la secretaria de Formación Sindical de CCOO PV, Inma Martínez.

    El ponente, Jose Manuel Pavía, junto a la secretaria de Formación Sindical de CCOO PV, Inma Martínez.

    El catedrático de Economía Aplicada de la Universitat de València, Jose Manuel Pavía, ha explicado hoy en el Seminario de Economía, Política y Sociedad de CCOO PV que la regla d’Hondt no es la culpable de la desproporcionalidad de nuestro sistema electoral. Ni siquiera el modelo Saint- Laguë, en el que se centra la propuesta de reforma de Unidos Podemos, resuelve el problema, aunque reconoce que es más proporcional en el caso de las circunscripciones pequeñas.

    Para el también director del Grupo de Investigación en Procesos Electorales y Opinión Pública, que ha impartido la ponencia ‘Equidad y representación: hacia una reforma justa del sistema electoral español’, el problema reside en el reparto de escaños entre las circunscripciones electorales. En España, todas las provincias tienen asignados dos escaños inicialmente, excepto Ceuta y Melilla que tienen 1 cada una. Los 348 restantes se distribuyen según la regla de Hamilton, que tiene en cuenta la población total de la provincia (incluyendo a personas extranjeras sin derecho a voto y menores de edad).

    Dominio de la España interior

    “En las circunscripciones más grandes, el número de personas necesarias para lograr un voto es mucho mayor que en las pequeñas. Por tanto, la España interior domina en el Parlamento y en las élites de los partidos políticos”. A juicio de Pavía, esta sobrerrepresentación de la España interior en detrimento de la España periférica, tiene como consecuencia que los vientos de cambio, más propios de las zonas más dinámicas, no se incluyan en la agenda.

    Como el reparto no es uniforme, nuestro sistema actual tiene dos sesgos fundamentales. Uno de ellos es que premia a los partidos viejos y conservadores sobre los nuevos y progresistas. Teniendo en cuenta los resultados de las elecciones de 2016, se constata que se premia a PP sobre el PSOE, al PP+ PSOE sobre Unidos Podemos y Ciudadanos. Otro es que los votos no valen los mismo, “un mal habitual en nuestro sistema electoral, que también pasa en la Comunidad Valenciana, el voto de un castellonense vale más que el de un valenciano o alicantino”.

    Nuevas circunscripciones electorales

    El sistema que defiende José Manuel Pavía tiene como principal objetivo incrementar la equidad: “Que todos lo votos valgan lo mismo, pero, además, respetando la idiosincrasia española y sin perder las virtudes de nuestro sistema actual, que ha dado estabilidad al país y ha permitido que crezca la economía”.

    Uno de los principales ejes de su modelo pasa por reemplazar las actuales circunscripciones provinciales (herederas de las gobiernos civiles del siglo XIX), por un sistema basado en las comunidades autónomas. Otro de los ejes es dibujar distritos electorales similares en términos de población, manteniendo el tamaño óptimo de siete escaños de media. Con esta medida se evita que se confeccionen los distritos en función de los intereses de los partidos. Y como la población es dinámica, “hay que revisar y reconstruir los distritos cada cierto tiempo”. Pavía ha señalado que el problema de esta propuesta es que conlleva la necesidad de reformar la Constitución.

    Con la propuesta del profesor de la Universitat de València, la Comunidad Valenciana tendría seis distritos electorales (tres con nueve escaños y tres con siete). Este modelo de circunscripción electoral intenta no romper ciudades (excepto las más grandes como Madrid o Barcelona) y respetar los límites provinciales. Las ventajas, la cercanía entre representante y representado, y que todos los votos valdrían los mismo, puesto que todos los distritos tienen la misma cuota. La regla d’Hont se mantendría para calcular los escaños que corresponden a cada partido.

    El sistema actual castiga al que obtiene un número de votos inferior al 15% y premia al que obtiene más del 20%. Según explica Pavía, con este sistema, no se tendrían estos efectos, por lo que sería más equitativo.

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