CCOO PV dedica su escuela de formación al impacto de la economía digital en las relaciones laborales

    Este jueves 14 de septiembre El Teularet ha acogido la primera jornada de la XXII Escola d’Estiu, dedicada a reflexionar sobre la acción sindical y sociopolítica necesaria para atender a los retos planteados por la digitalización de la economía.

    14/09/2017.
    Intervención de Henar Álvarez

    Intervención de Henar Álvarez

    Inmaculada Martínez, secretaria de Formación Sindical y Fundaciones ha presentado las expectativas del trabajo previsto durante las dos jornadas, que contará con tres ponentes destacados y un panel de experiencias del abordaje sindical de esta transformación en los sectores productivos valencianos.

    Ponencia inaugural “El trabajo del futuro. Hacia un nuevo paradigma”

    Henar Álvarez Cuesta, profesora Titular de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de León ha abordado en su intervención las implicaciones laborales de la digitalización, así como las posibles estrategias ha implementar desde la representación sindical.

    La profesora Cuesta ha contextualizado su propuesta de actuación en el marco de la transversalidad del avance tecnológico que ha transformado la economía tradicional en digital, atendiendo a las características específicas de la revolución denominada industria 4.0, con innegables consecuencias para el empleo.

    Contexto y retos 4.0

    A su juicio, una enumeración incompleta de los fenómenos que ya están revolucionando las relaciones laborales incluirían: el Big Data; los robots autónomos e inteligencia artificial; simulación 3D de productos, materiales y procesos; el internet de las cosas (loT); la ciberseguridad; la nube (Cloud Computing); la impresión 3D; la realidad aumentada; la nueva generación en la investigación del genoma o los nuevos materiales.

    Según la ponente, las principales consecuencias laborales de este cambio de paradigma afectarían tanto a la creación de empleo (nuevos sectores, productos, servicios), como a los cambios en el empleo tradicional (digitalización, interacción humano-máquina, nuevas formas de dirección de recursos humanos).

    No obstante, los dos cambios fundamentales desde el punto de vista de las relaciones laborales serían la transformación de la organización del trabajo y los intercambios tradicionales, en virtud de plataformas digitales, crowdsourcing, o sharing economy; y el potencial de destrucción de empleo derivado de los procesos de la automatización y la robotización.

    Este previsible desempleo tecnológico ya ha motivado múltiples estudios (y bailes de cifras) tanto pesimistas como optimistas, y estaría motivado por el desfase temporal entre la pérdida de empleo y la deseable reinversión de los beneficios producidos por la mejora de la eficiencia en generación de actividad y de empleo.

    Álvarez Cuesta también se ha referido a las características, potencialidad y consecuencias de nuevas prácticas laborales surgidas en paralelo a la economía colaborativa, y a los cambios en la tecnología y la producción.

    Dentro de la denominada gig economy o trabajo on demand, Henar ha diferenciado entre:

    El crowdwork (permite realizar una serie de pequeñas tareas o servicios a través de una plataforma) y cuyo paradigmático sería AmazonMechanicalTurk.

    El trabajo vía apps (supone realizar una actividad de trabajo tradicional pero canalizada a través de aplicaciones administradas por empresas que también intervienen en la calidad de servicio y en la selección y gestión de la mano de obra. El ejemplo más gráfico sería Uber.

    La consecuencia principal de estas nuevas prácticas actualiza la indefensión, nace el “e-precariado”. Como la mayoría de estas empresas no consideran a quienes prestan servicios como asalariados, a la hora de proporcionar un marco regulador a estas prestaciones las opciones en presencia son tres: aplicar la normativa existente como autónomos, considerar la concurrencia de las notas de laboralidad o diseñar una para estos fenómenos.

    Las condiciones concretas de la actividad incluirían: volatilidad, flexibilidad, control, laborgosthing, falta de formación, riesgo de discriminación y falta de perspectiva de género.

    Posibles estrategias

    Entre las posibles estrategias a implementar,Henar Álvarez destaca como línea principal la de proporcionar regulación laboral oportuna, adaptada a las características del contexto, y proponer soluciones adecuadamente actualizadas.

    Un requisito previo e incuestionable sería la formación “trabajadores y empresas han de saber adaptarse a las nuevas coordenadas técnicas y productivas, la educación es el instrumento clave para evitar la pérdida de empleos y sean cuales sean las profesiones del futuro o la regulación aplicable a las mismas, los trabajadores (por cuenta ajena y propia) necesitarán una formación continua, adaptada y adaptable que les permita afrontar los cambios que se introduzcan en el modelo productivo con la suficiente solvencia”.

    Finalmente, Cuesta advierte que la acción sindical debe centrarse en impulsar una transición justa, dando forma a nuevas vías de actuación que incorporen a la transformación tecnológica la lucha contra el cambio climático y la desigualdad basada en el género, para hacer de la negociación colectiva sectorial su máxima prioridad.

    El debate posterir ha llenado de interrogantes, contradicciones, dificultades y urgencias la acción sindical capaz de incorporar a los esclavos digitales, generar doctrina adecuada a la nueva realidad, y una formación constante que permita seguir ofreciendo cauces de organización colectiva.