Comisiones Obreras del País Valenciano | 7 agosto 2026.

#Habitatge

Mujer rural

  • Artículo de Virginia Sales. Secretaria general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO Comarques del Nord.

Cuando hablamos del futuro de la provincia de Castelló solemos hacerlo desde la perspectiva de la despoblación, el envejecimiento o la falta de oportunidades para la juventud. Sin embargo, pocas veces ponemos el foco en quienes sostienen buena parte de la vida económica y social de nuestros municipios: las mujeres rurales.

27/07/2026.
Virginia Sales. Secretaria General de la UI FSS CCOO Comarques del Nord.

Virginia Sales. Secretaria General de la UI FSS CCOO Comarques del Nord.

En Castelló, más de un centenar de municipios tienen menos de 5.000 habitantes y una parte importante de ellos se enfrenta al reto constante de fijar población. En ese contexto, el trabajo de las mujeres resulta esencial para mantener abiertos los servicios, cuidar de las personas, dinamizar la economía local y garantizar la cohesión social. Sin embargo, continúan soportando una realidad laboral marcada por la precariedad y la desigualdad.

Las mujeres rurales trabajan mayoritariamente en sectores altamente feminizados como la atención a las personas mayores, la ayuda a domicilio, la limpieza, el comercio de proximidad, la agricultura, la ganadería o los servicios sociosanitarios. Son empleos imprescindibles, pero demasiado a menudo caracterizados por la temporalidad, las jornadas parciales involuntarias, los bajos salarios y unas condiciones laborales que dificultan el desarrollo profesional y la conciliación de la vida familiar y laboral.

A esta realidad se suma una desventaja añadida: vivir en el medio rural. La escasez de transporte público, la falta de escuelas infantiles, la limitada oferta de servicios sociales y sanitarios o las dificultades de movilidad obligan a muchas mujeres a renunciar a oportunidades laborales o a aceptar empleos en condiciones que nunca deberían normalizarse. La desigualdad laboral acaba convirtiéndose también en desigualdad territorial.

No se trata de una situación inevitable. Es el resultado de decisiones políticas insuficientes y de un mercado laboral que sigue infravalorando los trabajos de cuidados y aquellos sectores donde la presencia femenina es mayoritaria. Cada contrato precario y cada servicio público que desaparece suponen un paso más hacia la despoblación de nuestros pueblos.

Desde CCOO defendemos que garantizar empleo estable y de calidad para las mujeres rurales es una inversión en el futuro de Castelló. Reforzar los servicios públicos, mejorar los convenios colectivos, impulsar medidas efectivas de conciliación, favorecer la formación y asegurar oportunidades laborales dignas son políticas imprescindibles para combatir la desigualdad y fijar población en el territorio.

Porque cuidar de quienes cuidan también significa cuidar de nuestros pueblos. Sin empleo digno, sin igualdad de oportunidades y sin derechos laborales para las mujeres rurales, será imposible construir una provincia más cohesionada, más justa y con futuro.