Comisiones Obreras del País Valenciano | 24 de septiembre de 2020

CCOO denuncia una nueva agresión en el Psiquiátrico Penitenciario de Alicante

    El sindicato pide medidas de prevención y más personal para acabar con las agresiones en prisiones. Con el grave déficit estructural de personal asistencial de primera línea no se puede realizar el trabajo terapéutico, rehabilitador y de reinserción que tiene encomendado Instituciones Penitenciarias. CCOO ha solicitado la convocatoria urgente del Comité de Seguridad y Salud.

    01/09/2020.
    Por un protocolo eficaz contra las agresiones en prisiones.

    Por un protocolo eficaz contra las agresiones en prisiones.

    La Sección Sindical de CCOO se ve en la obligación, una vez más, de denunciar las últimas agresiones ocurridas en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Alicante.

    El 27 de agosto, a primera hora, una enfermera recibió un fuerte impacto en el pómulo derecho, con las bandejas de la medicación, que le lanzó un interno del hospital. Posteriormente, un funcionario del mismo centro fue atacado por un familiar de uno de los internos. Según CCOO, la grave falta de personal, la ausencia de procedimientos de trabajo seguros, la masificación del psiquiátrico penitenciario o una deficiente política para abordar la enfermedad mental en las prisiones son las principales causas de estas agresiones.

    El Hospital psiquiátrico Penitenciario de Alicante, que tiene una capacidad de 158 camas, registra un problema de sobreocupación, ya que en estos momentos alberga 273 personas internas (de los cuales 31 son mujeres), lo que genera una sobrecarga de trabajo en su reducida plantilla y muchas dificultades para poder crear espacios terapeúticos y de rehabilitación.

    Más del 40% de las plazas de personal facultativo están vacantes, así como el 33% de las plazas de personal celador, el 31% de enfermería y el 25% de auxiliares de enfermería están sin cubrir. Solo hay una psicóloga para atender a 273 pacientes. Con este grave déficit estructural de personal asistencial de primera línea no se puede realizar el trabajo terapéutico, rehabilitador y de reinserción que tiene encomendado Instituciones Penitenciarias.

    Algunas tareas no se realizan de forma segura. El reparto de la medicación diaria es una de las actividades que genera conflictos entre las personas internas. El personal sanitario de este centro se ve obligado a realizar la entrega de la medicación en una sala común en presencia de todas las personas internas. Los y las pacientes tienen acceso a todos los tratamientos psiquiátricos del resto, lo que sin duda pone en grave riesgo la seguridad del centro y la integridad de su personal.

    CCOO ha solicitado la convocatoria urgente del Comité de Seguridad y Salud de IIPP para que se investiguen los dos accidentes de trabajo y se adopten las medidas estructurales preventivas y de protección necesarias para que no se repitan estos incidentes.

    Falta de un modelo de atención integral

    El sindicato desea la pronta recuperación del compañero y de la compañera agredidos. La situación de la enfermedad mental dentro de las prisiones españolas es de una gravedad tal que exige respuestas integrales. Nos encontramos con una política penal que no evalúa ni valora la incidencia de las patologías mentales y con la falta de un modelo de atención integral eficaz capaz de dar una respuesta a los problemas de salud mental de la población reclusa, cuando el 50% de los incidentes regimentales de las prisiones y más del 60% de las agresiones que sufre el personal penitenciario, tienen que ver con internos con patologías psiquiátricas.

    El sindicato defiende que los servicios psiquiátricos penitenciarios deberían formar parte efectiva de la red de asistencia psiquiátrica y social comunitaria, de modo que se garantizase un tratamiento integral a este colectivo. CCOO demanda más recursos humanos, formación específica, un protocolo eficaz de prevención frente a las agresiones y estrategias y medidas encaminadas a dar una respuesta global al grave problema de las patologías psiquiátricas en prisión. Todo ello abordando actuaciones de educación, de prevención, asistencia y rehabilitación, tanto para las personas privadas de libertad que sufren una enfermedad mental como para las familias, incluyendo, por tanto, aspectos sociales, familiares, etc.

     

    Esta web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y nuestra politica de cookies, haga click aqui para más información y ver cómo desactivarlas.