Comisiones Obreras del País Valenciano | 16 junio 2026.

Funeral de la Sanidad pública de la Comunitat: Los sindicatos escenifican su muerte a las puertas de la Conselleria de Sanidad

  • SATSE, CCOO, UGT, CSIF, SAE, INTERSINDICAL SALUT-IV y SIMAP denuncian el colapso del sistema tras años de abandono, incumplimientos y decisiones unilaterales de la Conselleria.

Los sindicatos sanitarios SATSE, CCOO, UGT, CSIF, SAE, INTERSINDICAL SALUT-IV y SIMAP se han concentrado hoy a las puertas de la Conselleria de Sanidad para escenificar, de manera simbólica pero profundamente real, el funeral de la Sanidad pública de la Comunitat. Una protesta contundente, respaldada por los casi 70.000 trabajadores públicos sanitarios, que refleja lo que ya es una evidencia para los profesionales y la ciudadanía: la Sanidad pública está siendo desmantelada y arruinada por la gestión incompetente de los gestores sanitarios hasta su colapso definitivo.

01/06/2026.
Concentración ante Conselleria de Sanitat

Concentración ante Conselleria de Sanitat

Mientras esto sucede, los profesionales sanitarios llevan tres años haciendo un esfuerzo titánico por mantener a flote nuestra Sanidad, alzando la voz en las decenas de concentraciones realizadas durante este tiempo para exigir una solución al deterioro y para que se escuchen sus reivindicaciones, entre las que se encuentra el cumplimiento del acuerdo de implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales. Lejos de escuchar a sus trabajadores y a las organizaciones que los representan, la Conselleria ha optado por el silencio, el desprecio y la inacción, castigando a quienes sostienen el sistema con sobrecarga, agotamiento y precariedad.

Durante la concentración, los profesionales sanitarios han vestido de negro y han portado máscaras blancas como símbolo del luto por la Sanidad pública y de la deshumanización a la que está siendo sometido el sistema. Esta escenografía ha querido visibilizar, las condiciones laborales indignas que sufren los trabajadores y el impacto que la mala gestión tiene sobre la atención a los pacientes. Listas de espera interminables, falta de personal y servicios saturados son deficiencias a las que, desgraciadamente, ya se han acostumbrado los habitantes de nuestra Comunitat.

Ausencia de voluntad de acuerdo

En la concentración se ha denunciado, además, la política autoritaria del conseller de Sanidad, Marciano Gómez quien adopta decisiones de enorme impacto para usuarios y personal sanitario sin informar ni negociar con los sindicatos presentes en la Mesa sectorial. Esta actitud supone un ataque frontal al diálogo social y a los mecanismos democráticos de representación.

La negociación colectiva ha sido reducida a una mera pantomima sin contenido real, donde las decisiones ya están tomadas de antemano. La Conselleria ha convertido el diálogo en una

simulación, despreciando sistemáticamente las aportaciones de los representantes de los trabajadores, llegando a un punto en el que ni siquiera finge estudiar sus propuestas.

Privatización encubierta

Este modelo de gestión no es fruto solo de la incompetencia ni del carácter del propio conseller, sino de una estrategia política consciente cuyo fin es el desmantelamiento progresivo de la Sanidad pública. Prueba de ello es el creciente recurso de pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas a centros sanitarios privados. Esta política no solo desvía recursos económicos, sino que consolida un modelo de dependencia estructural de la Sanidad privada en detrimento del fortalecimiento del sistema público.

Empleo fijo y temporal en precario

La incapacidad de la Conselleria queda patente en que ni siquiera ha podido gestionar en plazo las baremaciones de los profesionales inscritos en la Bolsa de trabajo Edición 25, cuyo listado provisional se suele publicar en el primer trimestre del siguiente año y que este no se ha publicado hasta casi el final del semestre. Otro síntoma alarmante de su ineficacia es que ha optado por cerrar la inscripción a la Bolsa este año, aduciendo que va a implantar una nueva normativa de Bolsa cuya negociación ni siquiera ha iniciado. Mientras tanto, miles de sanitarios permanecen atrapados en un sistema de trabajo temporal opaco y lento que impide la cobertura ágil de plazas -sobre todo de cara a las sustituciones de verano- y que agrava el deterioro asistencial.

A esta situación se suma la desesperante lentitud en la gestión de las ofertas públicas de empleo, donde los procesos se eternizan, se incumplen plazos y se genera una inseguridad estructural que afecta tanto a los trabajadores como a la calidad del servicio prestado a la ciudadanía. Especialmente grave es el incumplimiento del plazo establecido por el Gobierno central para la consolidación del personal interino, que deberían haber finalizado a 31 de diciembre de 2024. La dejadez de la Conselleria no solo vulnera derechos laborales básicos, sino que perpetúa la precariedad y la inestabilidad dentro del sistema sanitario.

Preocupados por la deriva sanitaria

Los profesionales sanitarios contemplan impotentes como se deterioran los recursos asistenciales y se continúa ignorando su voz de quienes trabajan diariamente en primera línea. La falta de inversión real, la ausencia de refuerzos estructurales de personal y la nula planificación a medio y largo plazo evidencian una gestión desconectada de la realidad sanitaria.

La situación ha alcanzado tal nivel de deterioro que ya no se trata únicamente de reivindicaciones laborales, sino de la defensa de un pilar fundamental del Estado del bienestar. Con la acción simbólica de hoy, SATSE, CCOO, UGT, CSIF, SAE, INTERSINDICAL SALUT-IV y SIMAP quieren dejar claro que la situación es insostenible. No se trata de una protesta más, sino de un grito de alarma ante la muerte anunciada de un servicio esencial para la sociedad.